Farándula

Por un cine diferente

El cine que quiere hacer Miguel Vásquez en la actualidad está alejado de lo comercial. Es una idea que, según cuenta, le ha traído críticas de gente cercana a él, que entiende que las comedias, como las que hace Roberto Ángel Salcedo o Francis Disla “El Indio”, es el tipo de películas que debe hacer.?
Pero Vásquez dice que ya hizo eso en sus inicios, con títulos como “Éxito por intercambio” (2003) y “Lío de faldas” (2011). “Quiero lograr que las películas que haga con la Ley de cine, con dinero de este pueblo tan sufrido, perduren en el tiempo”, asegura el joven cineasta.?
Es por esto que luego de presentar a principio de año “La tragedia de Río Verde”, un filme de época, se prepara para estrenar “El clóset”, una película en la que trata el tema del celibato en la iglesia Católica.
De ambas confía que permanecarán en el tiempo. En ese sentido considera que está haciendo un cine con dignidad. “Cuando se vaya esta borrachera de tantas películas y que nadie le hace caso a las cosas que valen la pena, creo que la gente va a reflexionar y dirá: mira esta es una buena película”, considera.
Entiende que el aprovechamiento de los incentivos de la Ley son su oportunidad para demostrar que tiene talento y no para hacer un cine que le deje dinero, algo que no pone por encima de hacer un cine que busca perdurar.
En la presente, que protagoniza Anthony Álvarez, tiene además el reto de que es un trabajo unipersonal llevado a la gran pantalla. Según explica, en la misma hay una historia para un público normal, pero que tiene un trasfondo para una audiencia intelectual y con más conocimiento de la historia de la iglesia Católica y temas de la religión. “Ahí se convierte en un cine inteligente que mucha gente lo va a descifrar; es una película de la que me siento muy orgulloso”, expresa.
Vásquez escribió y dirigió este filme, que considera revolucionario y diferente, y que se inspiró en muchos casos de violación de jovencitos por parte de sacerdotes, como los casos de los padres Józef Weso?owski_ y Wojciech Gil.
Rodada en 2015, el realizador tenía la intención de llevar “El clóset” a festivales internacionales, pero asegura que no tuvo el apoyo de la Dirección General de Cine para lograr este fin. “Ellos nunca quisieron ver la película”, asegura, pues nunca le contestaron los correos.
Sostiene que luego de un año de insistir le enviaron a una persona pero no de alto cargo de la entidad del Estado a una proyección del filme, con el que busca hacer una reflexión sobre el celibato en la iglesia Católica. Destaca que se reunió con el entonces nuncio apostólico, Jude Thaddeus Okolo, y que este le dio el visto bueno.

Enseñar Más

Artículos Relacionados

Share This
Close