Farándula

Tony Meléndez: hace magia con sus pies, voz y guitarra

Para Tony Meléndez la música es todo y prefiere explicarlo con más palabras. “La música es mi manera de orar, mi manera de celebrar. La música es mi manera de llorar, la música es mi manera de meditar, lo es todo”, comentó a Listín Diario, previo a su llegada al país para cantar mañana en el cierre de la Feria del Libro Católico, que se lleva a cabo en la Casa San Pablo.
Asegura que sin la música “no pudiera llegar a tantos corazones con mi mensaje de esperanza. Y la verdad es un medio por el cual soy instrumento del Espíritu Santo para tocar almas y saber que hay un Dios que hace todo posible, si crees en Él”.
José Antonio Meléndez Rodríguez, también llamado Tony Meléndez, nació en Nicaragua y creció en Estados Unidos. Es un guitarrista y cantautor que nacer sin sus brazos lo ha convertido en un ejemplo de vida y superación.
A Tony le pusieron los brazos artificiales, pero los usó solo hasta los diez años de edad, porque se sentía más cómodo sin ellos y sabía que podía hacer muchas más cosas con sus extremidades inferiores. Fue así como aprendió a tocar guitarra con sus dos pies desde entonces.
Le preguntamos ¿cuál cree es la limitación más grande que tiene la juventud de hoy? su respuesta fue la siguiente. “Pienso que la limitación más grande que tiene la juventud hoy en día es la falta de valores. Hablamos de todo tipo de valores, desde valorar la salud, las manos, la vida, el sol, la vista, hasta ellos mismos que se valoren y respeten a sí mismos”, sostiene el artista que estará mañana domingo, a las 6:30 de la tarde, cantando en Casa San Pablo, en un concierto abierto al público.
“Creo que ellos son los que ponen sus límites, y hay cientos de gente inspiradora que podemos seguir. Porque nadie dijo que iba a ser fácil la vida. Debemos esforzarnos por ser la mejor versión de nosotros mismos para nuestro entorno”, dijo el artista que ha tocado a muchos con su mensaje inspirador.
Para él la fuerza que le anima a levantarse todos los días y salir a dar su mejor cara al mundo, viene de Dios.
“Él me da tantas bendiciones, por poder vivir y hacer la diferencia por donde voy. Eso es lo que me motiva a iniciar mi nuevo día, cumplir la misión que Dios me entregó, y sea cual sea tu misión, debes hacerlo por amor a Dios y con amor al prójimo. Es una fuerza sobrenatural, que te lleva más allá de donde llegan tus fuerzas humanas”, añadió.
Fue el padre de Tony quien le dio sus primeras lecciones con una guitarra ecuatoriana que se ha convertido en uno de sus más preciados tesoros.

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